viernes, 13 de febrero de 2009

LA LEYENDA DEL QUINTO SOL

LA CREACION DE LA NOCHE Y EL DIA.
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BELLEZA MAYA


UNA DE LAS MÁS UTILIZADAS ES LA DEFORMACIÓN CRANEAL, INSPIRADA POR LOS DIOSES, SEGÚN DECÍAN, ESTO ERA SÍMBOLO DE NOBLEZA; AUNQUE EN UN SENTIDO PRÁCTICO LES PERMITÍCA CARGAR COSAS EN LA CABEZA MÁS CÓMODAMENTE. ESTA CARACTERÍSTICA ERA CREADA CUANDO AL RECIÉN NACIDO SE LE COMPRIMÍA LA CABEZA CON DOS TABLILLAS AMARRADAS FUERTEMENTE, ESTA COSTUMBRE FUE PRACTICADA ÚNICAMENTE EN NIÑOS MENORES DE TRES AÑOS, YA QUE SÓLO EN ESTE PERIODO DE LA VIDA SE PUEDEN REALIZAR ESTOS CAMBIOS EN LA FORMA CEFÁLICA. ESTA PRÁCTICA ESTABA A CARGO DE LAS PARTERAS Y DE LAS MADRES DE LOS NIÑOS, CON EL TIEMPO SE LOGRABA EL CRÁNEO PUNTIAGUDO HACIA ATRÁS.
OTRO EJEMPLO DE BELLEZA ERAN LAS PERFORACIONES DE NARIZ, DONDE SE PERFORABA EL CARÍLAGO PARA PONER CUENTAS DE JADE O AMBAR, LAS OREJAS TAMBIÉN FUERON UN PUNTO DE ATENCIÓN YA QUE EL ORIFICIO DE ESTAS SE IBA AGRANDANDO CON EL TIEMPO PARA PODER INCRUSTAR OBJETOS GRANDES COMO DISCOS HECHOS DE JADE O AMBAR.
CON LA CONQUISTA ESPAÑOLA, AL IMPONERSE LOS MODELOS CULTURALES EUROPEOS, LAS PRÁCTICAS PREHISPÁNICAS DE ORNAMENTACIÓN Y LA DEFORMACIÓN DEL CRÁNEO COMENZARON A DESAPARECER.

domingo, 19 de octubre de 2008

DÍA DE MUERTOS






Mictlán en la mitología azteca era el nivel inferior de la tierra de los muertos, y se encontraba muy al norte. Los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto no iban al Mictlán después de la muerte, estos iban al Ilhuicatl Tonatiuh(Camino del Sol); los "muertos por agua" (ahogados, tocados por un rayo o de hidropesía) iban al Tlalocan y los pequeños muertos antes de nacer regresaban al Chichihuacauhco (Lugar del árbol amamantador). Para llegar al descanso eterno, se tenía que hacer un duro viaje desde la Tierra a Mictlán, pero les ayuda el guardián del más allá Xólotl (Perro gigante). El Mictlán estaba formado de 9 lugares, 8 tenían retos para los muertos y en el 9 -el más profundo- podían alcanzar el descanso eterno. Las nueve dimensiones del Mictlán eran:
* Apanohuaia o Itzcuintlan: Aquí había un río caudaloso, la única manera de cruzarlo era con ayuda de
Xólotl. Si en vida no se había tratado bien a algún perro, el muerto se quedaba en esta dimensión por la eternidad.
* Tepectli Monamictlan: Lugar donde los cerros chocan entre sí.
* Iztepetl: Cerro de navajas, este lugar se encontraba erizado de pedernales.
* Izteecayan: Lugar en el que sopla el viento de navajas, este era un sitio con una sierra compuesta de ocho colinas y nevaba copiosamente.
* Paniecatacoyan: Lugar donde los cuerpos flotan como banderas; este lugar estaba al pie de la última colina del Izteecayan y ahí empezaba una zona desértica muy fría, compuesta de ocho páramos que había que recorrer.
* Timiminaloayan: El lugar donde flechan, aquí se decía era un sendero en cuyos lados manos invisibles enviaban puntiagudas saetas hasta acribillar a los pasantes.
* Teocoyocualloa: Lugar donde las fieras se alimentan de los corazones. En este pasaje, una fiera salvaje abría el pecho del difunto para comerle el corazón, ya que sin este órgano, la persona caía en un charco donde era ferozmente perseguida por un caimán.
* Izmictlan Apochcalolca: El camino de niebla que enceguece, en este lugar; se tenían que vadear nueve ríos antes de llegar al sitio donde le esperaba su descanso mortal.
* Chicunamictlan: Aquí las almas encontraban el descanso anhelado. Era el más profundo de los lugares de los señores de la muerte.
Después de pasar todos estos obstáculos, se llega a la liberación de su tonalli (
alma). El viaje póstumo dura cuatro años.
--> El
rey de Mictlán era Mictlantecuhtli, el dios azteca del inframundo y los muertos (no tenían concepto católico del infierno), también era llamado Popocatzin, del "popo" humo, por lo tanto era el dios de las sombras. Juntamente con su esposa Mictecacíhuatl, regía el mundo subterráneo o reino de Mictlán. Ejercía su soberanía sobre los "nueve ríos subterráneos" y sobre las almas de los muertos. Se le representa como el esqueleto de un humano con una calavera con muchos dientes.
--> La
reina era Mictecacíhuatl, en náhuatl "Señora del muerte", en la mitología azteca reina de Mictlán, el inframundo. Su propósito consistía en vigilar los huesos de los muertos. Ella presidía los festivales de los muertos y es conocida como la "Dama de la Muerte", ya que se cree que ella murió al nacer.

Las culturas prehispánicas concibieron la muerte como una dualidad con la vida. Las Aztecas tenían dos fechas especiales para recordar a sus muertos: En el mes de agosto dedicado a MICCAILHUITONITLI o "muertecitos" y en noviembre la fiesta de los muertos grandes. Durante la colonia, los misioneros cristianos trataron de erradicar esta creencia. Lo único que consiguieron fue modificarla. La hicieron coincidir con la fiesta religiosa de "Todos los Santos". Al ocurrir la conquista el país, la religión católica cambió totalmente el concepto sobre la muerte. Se le empezó a ver como algo temible pensando en las penas del Purgatorio y del Infierno, con la esperanza para muchos de la felicidad y del descanso eterno. Se le dio la imagen a la muerte de un esqueleto con guadaña. Se le empezó a rendir culto a las ánimas del purgatorio, Fue en el siglo XVII cuando se trató de quitarle lo terrorífico para darle un aspecto de amabilidad, viéndolas sin miedo y con fe. Durante la era prehispánica, pasando por la época colonial y hasta nuestros días, los alimentos han jugado un papel muy importante en las ofrendas de los muertos. Se podría decir que los alimentos son indispensables en el altar de las ofrendas; estos suelen ser muy variados y que en nuestros días varían según los gustos y las regiones, pero deben contener ciertos elementos que nunca deben faltar: AGUA. Considerada como fuente de vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de un largo camino y como fortalecimiento para su regreso al más allá. LA SAL. Elemento de purificación, sirve también para que el cuerpo no se corrompa. EL CIRIO. La flama que produce significa luz, fe y esperanza. Llamarada de triunfo, porque el alma pasa de esta vida a la otra, a la inmortalidad, a lo desconocido. COPAL o INCIENSO. Ofrenda a los dioses. Elemento que sublima y transmite a la oración o alabanza, uniendo al que ofrece y a quién recibe. Perfume de reverencia soberana, para alejar a los malos espíritus. LAS FLORES. Las blancas significan pureza y ternura. Las amarillas, cempoaljochitl, significan riqueza. EL PETATE. Es un objeto de ofrenda para el descanso, para merecer el banquete. EL PAN. Es precisamente uno de los alimentos más importantes en la ofrenda. Aunque no es de origen mexicano puesto que el cultivo del trigo y el establecimiento de las panaderías en América tienen su origen durante la Colonia, lo cierto es que en México al pan se le dio una característica propiamente nacional. Una decoración que se puede apreciar durante los primeros días de noviembre, es un pan con una muy especial peculiaridad, y que consiste en adornar su superficie con pequeñas tiras de la misma pasta, las cuales guardan gran semejanza con los huesos que comúnmente son llamados "Canillas", y sobre estos se colocan una gran "Lágrima", que simboliza el cráneo humano. LA CALABAZA. En el altar de muertos aparece a manera de dulce cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar o como dulce cristalizado que se llama "Calabazate". EL MOLE. Se origina en la época prehispánica, llegando a ser uno de los platillos más importantes destinados a aquellos personajes más destacados de la sociedad como gobernantes, sacerdotes y guerreros. La palabra se deriva del náhuatl “molli”, término utilizado para referirse a cualquier salsa con chile. TAMALES. Al igual que el mole surgen en el México antiguo. La palabra proviene del náhuatl “tamalli” con la que se designaba al "Pan" elaborado con maíz. EL CHOCOLATE. La palabra se deriva del náhuatl “xocolatl”, formada por los vocablos ATL (agua) y COCOTL (CHOCO), que se refiere al ruido que las semillas de cacao hacen cuando el agua comienza a hervir.

miércoles, 15 de octubre de 2008

MATEMÁTICAS MAYAS

Este video muestra como el avance que tenía el pueblo maya al realizar operaciones matemáticas, como la multiplicación:

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martes, 14 de octubre de 2008

LA XTABAY


Vivían en un pueblo dos mujeres; a una la apodaban los vecinos la XKEBAN, que es como decir la pecadora, y a la otra la llamaba la UTZ-COLEL, que es como decir mujer buena. La XKEBAN era muy bella, pero se daba continuamente al pecado de amor. Por esto, las gentes honradas del lugar la despreciaban y huían de ella como la de cosa hedionda. En más de una ocasión se había pretendido lanzarla del pueblo, aunque al fin de cuentas prefirieron tenerla a mano para despreciarla. La UTZ-COLEL, era virtuosa, recta y austera además de bella. Jamás había cometido un desliz de amor y gozaba del aprecio de todo el vecindario. No bostante sus pecados, la XKEBAN era muy compasiva y socorría a los mendigos que llegaban a ella en demanda de auxilio, curaba a los enfermos abandonados, amparaba a los animales; era humilde de corazón y sufría resignadamente las injurias de la gente. Aunque virtuosa de cuerpo, la UTZ-COLEL era rígida y dura de carácter: Desdeñaba a los humildes por considerarlos inferiores a ella y no curaba a los enfermos por repugnancia. Recta era su vida como un palo enhiesto, pero sufrió su corazón como la piel de la serpiente. Un día ocurrió que los vecinos no vieron salir de su casa a la XKEBAN, pasó otro día, y lo mismo; y otro, y otro. Pensaron que la XKEBAN había muerto, abandonada; solamente sus animales cuidaban su cadáver, lamiéndole las manos y ahuyentándole las moscas. El perfume que aromaba a todo el pueblo se desprendía de su cuerpo. Cuando la noticia llegó a oídos de la UTZ-COLEL, ésta rió despectivamente. Es imposible que el cadáver de una gran pecadora pueda desprender perfume alguno exclamó. Más bien hedará a carne podrida. PERO era mujer curiosa y quiso convencerse por sí misma. Fué al lugar, y al sentir el perfumado aroma dijo, con sorna: Cosa del demonio debe ser, para embaucar a los hombres, y añadió: Si el cadáver de esta mujer mala huele tan aromáticamente, mi cadáver olerá mejor. Al entierro de la XKEBAN solo fueron los humildes a quienes había socorrido, los enfermos a los que había curado; pero por donde cruzó el cortejo se fue dilatando el perfume, y al día siguiente la tumba amaneció cubierta de flores silvestres. Poco tiempo después falleció la UTZ-COLEL, había muerto virgen y seguramente el cielo se abriría inmediatamente para su alma. Pero ¡OH SORPRESA! contra lo que ella misma y todos habían esperado, su cadáver empezó a desprender un hedor insoportable, como de carne podrida. El vecindario lo atribuyó a malas artes del demonio y acudió en gran número a su entierro llevando ramos de flores para adornar su tumba: Flores que al amanecer desaparecieron por "malas artes del demonio", volvieron a decir. Siguió pasando el tiempo, y es sabido que después de muerta la XKEBAN se convirtió en una florecilla dulce, sencilla y olorosa llamada XTABENTUN. El jugo de esa florecilla embriaga dulcemente tal como embriagó en vida el amor de la XKEBAN. En cambio, la UTZ-COLEL se convirtió después de muerta en la flor de TZACAM, que es un cactus erizado de espinas del que brota una flor, hermosa pero sin perfume alguno, antes bien, huele en forma desagradable y al tocarla es fácil punzarse. Convertida la falsa mujer en la flor del TZACAM se dió a reflexionar, envidiosa, en el extremo caso de la XKEBAN, hasta llegar a la conclusión de que seguramente porque sus pecados habían sido de amor, le ocurrió todo lo bueno que le ocurrió después de muerta. Y entonces pensó en imitarla entregándose también al amor. Sin caer en la cuenta de que si las cosas habían sucedido así, fue por la bondad del corazón de la XKEBAN, quien se entregaba al amor por un impulso generoso y natural. Llamando en su ayuda a los malos espíritus, la UTZ-COLEL consiguió la gracia de regresar al mundo cada vez que lo quisiera, convertida nuevamente en mujer, para enamorar a los hombres, pero con amor nefasto porque la dureza de su corazón no le permitía otro. Pues bien, sepan los que quieran saberlo que ella es la mujer XTABAY la que surge del TZACAM, la flor del cactus punzador y rígido, que cuando ve pasar a un hombre vuelve a la vida y lo aguarda bajo las ceibas peinando su larga cabellera con un trozo de TZACAM erizado de púas. Sigue a los hombres hasta que consigue atraerlos, los seduce luego y al fin los asesina en el frenesí de un amor infernal.